sábado, 25 de agosto de 2007

Caballos de paso fino en Rancho Don Félix

La herencia familiar se mantiene cuando, de generación en generación, sus descendientes siguen los pasos de los suyos y cabalgan con el tiempo realizando una continuidad, que si se le dedica tiempo y espacio, no puede desaparecer. Esto es precisamente lo que ha acontecido en la prestigiosa familia romanense Gil. Después que el tronco de la familia Juan Gil estableciera una crianza de caballos de paso finos Félix Gil Morales siguió con ese mismo entusiasmo, hasta llegar a Secundino y Julio Gil Morales, para que hoy la administración esté a cargo de Julio Cesar Gil Alfau, que junto a su esposa María Aristy, mantienen vivas la semilla de sus antepasados para establecer el Rancho Don Félix. “La pasión por los caballos es algo que hemos heredado de nuestros antepasados, ellos fueron los forjadores de la crianza de caballos de paso fino”, así nos manifiesta el abogado Julio Cesar Gíl Alfau, quien detenidamente nos habla sobre lo que hoy le representa tener a su cargo el establo Rancho Don Felix, localizado a escasos metros del casco urbano específicamente en los linderos de la Urbanización Las Orquídeas de esta ciudad. En la actualidad hay una buena cantidad de caballos nacidos en esta ciudad de padres colombianos y puertorriqueños, cuidados por personas expertas en la materia como es el caso de Nicolás Torres, un gran manejador de esta especie, quien viene de Santo Domingo 3 veces a la semana para amaestrarlos y darle la educación requerida. “Nuestros equinos son de calidad comprobabas, una vez estén listos al público, lo preparamos para participar en subastas la cual tenemos clientes que siempre se interesan en ellos”, indica. En el Rancho Don Félix, “les damos a nuestros caballos bellas formas, sincronización, estilo y elegancia, preparándolos con toda comodidad para que los caballistas se monten en un 4x4 como así se describe en el argot nuestro”, enfatiza Gil Alfau. El Rancho Don Félix ha participado en diferentes competencias, obteniendo premios y trofeos, tanto en San Domingo, Higüey y La Romana, siendo su último reconocimiento en una feria regional celebrado en Miches. Además, en el rancho está la crianza de paseo que es el caballo que tiene muy buena acogida, caballo de pasos largo que son muy cómodos y resistentes. Los alimentos, pastos concentrados, un personal adiestrado que se encarga de darle mantenimiento, cada caballo en su entablado, veterinarios, nutricionistas, montadores, empleados, la dieta diaria de la producción, control máximo y examen periódico es lo que ha hecho posible que sus ejemplares estén debidamente sanos y protegidos de cualquier infección, significó.